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Historia
El
origen del Hotel Termas El Corazón se remonta
a muchos años atrás y nació producto
de una historia de amor surgida en Alemania. Hasta allí
llegó a estudiar medicina Antonio Bianchini,
un joven italiano sensible y amante de la naturaleza,
que se enamoró y contrajo matrimonio con la germana
Gerda Frost. De vuelta en Italia y dispuestos a formar
una familia, intuyeron la inminencia de la II Guerra
Mundial, por lo que decidieron emigrar a un lugar que
les deparara mayor seguridad y mejores condiciones de
vida. Se avecindaron en Chile, pero el médico
no pudo ejercer su profesión por problemas en
la convalidación del título, por lo que
buscó nuevas áreas de trabajo que le llevaron
a comprar y darle nueva vida a las Termas El Corazón.
Estas estaban enclavadas en la precordillera de los
Andes, en la comuna de San Esteban y con el valle del
Aconcagua a sus pies. Era un lugar privilegiado por
su entorno natural y por sus aguas termales, ubicado
a poco más de 80 Km. de Santiago.
Hasta ese momento -60 años atrás- funcionaba
como un lugar de descanso, con diez habitaciones y una
infraestructura básica. El matrimonio Bianchini-Frost
comenzó a remodelarlo, administrado por Gerda,
y ayudada por sus dos hijas mayores, Victoria y Ana.
Con esfuerzo, amor y mucho trabajo empezó a crecer,
a transformarse en un lugar que además de poseer
un entorno de gran belleza, que ayuda a la paz interior,
era cómodo y agradable, con excelente servicio
y comida única.
Se construyeron
nuevas habitaciones, cada una con baño privado;
se diseñó el SPA, destinado a brindar
todos los tratamientos terapeúticos y estéticos
basados en las bondades de las aguas termales y apoyados
con los más modernos equipos, se implementaron
diferentes recintos y lugares que hicieron de este Hotel
Termas, el lugar de recreación, relajo y salud
que hoy es ampliamente reconocido y admirado por las
personas que lo visitan, ya sean parejas, familias o
grupos de trabajo y empresas.
Victoria y Ana Bianchini lo administran hoy con la eficiencia
de empresarias y la dedicación de dueñas
de casa que desean brindarles a sus huéspedes
calidez, confort, excelencia y una exquisita gastronomía,
famosa por sus pastas italianas, su repostería
alemana y el buen sabor de la comida internacional.
En el presente cuentan con 85 habitaciones con baño
privado y agua termal, 6 salones de conferencias, 2
piscinas temperadas, 1 piscina semi olimpica para la
temporada de verano, SPA con peluquería, 2 comedores,
bar, sala de juegos, sala de lectura, canchas de tenis
y baby fútbol, servicio de lavandería,
un mini-zoológico, capilla para la misa dominical,
área de juegos para niños, entre otros.
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